jueves, 28 de julio de 2011

C Ó M P L I C E



C Ó M P L I C E


Gracias amada mía,
gracias por hacerme tan feliz
por que al escuchar esa dulce voz,
cuándo sin pensar me dijo papá!
que felicidad sentí,
al ver hecho mis sueños realidad.

Gracias por velar sus dulces sueños,
por cuidar de él con tanto amor,
que felicidad sentí,
al verlo dar sus primeros pasos
extendía sus brazos y corría junto a mí.

Gracias amada mía porque junto a ti,
he pasado los días mas felices de mi vida,
compartiendo su llanto y alegría,
jugar con mi hijo, cuando me llama papá!
Que dicha tan grade es la mía,

Han pasado ya tantos años
nada de esto puedo olvidar
hay de mi, cuanto dolor padezco!
las ganas que tengo de llorar,
porque nada de esto fue cierto!
nunca mis sueños llegue a realizar.

Fui cobarde un día y cómplice a la vez
me convertí en un asesino!
de quien podría darme hoy la felicidad,
de mi propio hijo señores,
que no dejé a este mundo llegar.

Pido a Dios que me perdone
y dé consuelo a mi triste soledad,
a mi hijo le arrebate la vida
para que no invadiera mi privacidad,
que “Dios me perdone”
porque  yo, yo no puedo olvidar.


Maricela G. Cerón

No hay comentarios:

Publicar un comentario